Si quieres ser astronauta, olvídate del apéndice.

La inflamación del apéndice (o apendicitis) y sus inmediatas consecuencias en el cuerpo humano no son baladí.

Tal es la importancia que la NASA opera a todos los astronautas antes de enviarlos al espacio para evitar dificultades irresolubles en caso de que se les presente un ataque abdominal cuando estén en órbita.

Hasta el primer tercio del siglo XX, la apendicitis (y su consecuente peritonitis -si no se actúa a tiempo-) era la antesala de la muerte.

Su desenlace era tan trágico que se le conocía como el “cólico miserere”, en alusión a los cantos que se hacían en tinieblas durante la Semana Santa. Fue hasta finales del siglo XIX cuando se describió clínicamente y se consideró una de las causas más comunes de dolor abdominal agudo.

Por suerte, desde 1970 su índice de mortalidad es de menos de 1 por 100,000 casos.

La apendicitis es, hoy en día, un mal simple y grave a la vez, ya que sin operación las complicaciones posteriores son muy peligrosas.

Cosas que te preguntarás en este momento (yo también lo hice)…

¿Por qué ocurre, cuál es la causa?

No se conocen las razones. Es un “fondo de saco” de residuos, por lo que puede llenarse. Hay gente que dice que es por causas naturales, por tipo de alimentación, por estrés,.. en definitiva.. no hay nada claro.

¿Cómo reconocer un posible caso de apendicitis?

Se presenta con un dolor abdominal agudo e intenso principalmente en el lado derecho y bajo, inapetencia, escalofríos, alternancia en diarrea y estreñimiento, vómitos y fiebre…

Ya en manos de profesionales confirmarán la dolencia con análisis de orina, rayos X o ecografía).

¿Se puede vivir sin apéndice?

Se presume que tenía una función semejante a la de los estómagos adicionales que tienen las vacas.

Actualmente, se le reconoce una función inmunológica dentro del aparato digestivo, pero su extirpación no trae ninguna consecuencia sobre el funcionamiento intestinal o de otros órganos.

 

El secreto para ser feliz es simple

Es simple pero no fácil. Lo primero que tienes que averiguar es qué te hace feliz, qué es lo que te gusta. Una vez que encuentres lo que deseas, sólo tienes que concentrar y dirigir tus energías hacia ello.

Este el primer paso para conseguir que tus deseos se cumplan sin esfuerzo y tu vida se ilumine. Es cierto que no es fácil porque los humanos tenemos un defecto importante: no dominamos nuestra mente. Incluso teniendo claro nuestro objetivo, día a día nuestra mente recibe el ataque de miles de pensamientos negativos como preocupaciones, ansiedades, la nostalgia del pasado, los cálculos sobre el futuro y los miedos que ellos mismos alimentan.

Ese es el gran reto: Superar esas preocupaciones. Eliminarlas para que nuestra mente siga ocupada en seguir dando pasos hacia nuestro objetivo, sin permitirnos el lujo de concentrarnos en un pensamiento negativo. Si un día has conseguido superarlo, no te descuides, ya que el 99% de los pensamientos negativos de hoy te volverán a surgir mañana.

Distracciones mentales

Distracciones mentales

El gran problema a evitar es caer en la espiral de pensar en cosas negativas todos los días (seguro que conoces personas de tu alrededor que se encuentran en esta situación). En vez de pensar en cosas positivas y pensar en cómo hacer que todo pueda hacerse mejor, son cautivos de sus respectivos pasados: unos se preocupan de fracasos sociales o problemas financieros, otros se lamentan de sus infancias, etc… Todos necesitan saber qué si administran y controlan su mente, controlarán su vida y así, podrán cambiar su visión positiva sobre lo que hagan y lo que les pase en la vida.

Buscar lo positivo de cada circunstancia y situación en la que nos encontremos. Descubrir que no se cometen errores, sino que recibes lecciones que aprender. Las experiencias negativas son oportunidades que te ofrece la vida para que mejores como persona y como profesional.

En resumen, la felicidad requiere que dominemos nuestra mente y la llenemos de pensamientos positivos para conseguir nuestros objetivos de una forma más simple.

Ahora, te preguntarás: Esto está muy bien pero… ¿cómo dominar la mente?

Ok, existen 3 fáciles técnicas que se pueden hacer diariamente:

  1. Afirmaciones. Como si fuera un “mantra” diario, repítete a ti mismo: “Se lo que quiero, se hacia donde quiero ir.” Si 60.000 pensamientos diarios nos intentan distraer, repetirnos nuestra prioridad conseguirá que no perdamos el Norte.
  2. Visualización. Reforzar tu objetivo soñando e imaginando esa situación. Todo el mundo ha imaginado cómo será la cita con el chico o chica que te gusta, qué respuesta te dará tu jefe ante la presentación que llevas tiempo preparando, etc… Todo cuanto vemos hoy en nuestras vidas, previamente fue solo un pensamiento de imaginación en la cabeza de algún ser humano.
  3. Meditación. Nuestra mente no nos distrae “a propósito”. Realmente, nuestra mente es una máquina maravillosa y superpotente. Decíamos que 60.000 pensamientos fluyen por ella cada día, es decir, en menos de 1 segundo y medio un pensamiento surge en nuestra mente. Necesitamos que nuestra mente se enfoque. La Meditación calma y centra la mente. Necesita entrenamiento pero al final podrás conseguir pequeños cortes de pensamiento y estados de paz y tranquilidad.

Ahora, sólo queda comenzar a practicar tu mente. Suerte!

dominar la mente

¿Qué es lo que más deseas en la vida?

La importancia del DAR sin esperar nada a cambio, te llenará de emociones.

Transforma tu entorno!

“La magia del sueño falla
con frecuencia durante el día,
porque hasta el mejor soñador,
cuando está despierto,
toma el mundo exterior
más en serio de lo que debiera.
Los locos lo consiguen mejor,
se declaran emperadores
dicen que su celda es su palacio
y todo concuerda
maravillosamente bien.
Nuestra meta es transformar
mágicamente el mundo exterior
pero sin volvernos locos.
No es fácil, pero en cambio,
hay poca competencia.”
Herman Hesse

Nelson Mandela, Ubuntu… la Belleza de la Felicidad Compartida

Un antropólogo estudiaba los hábitos y costumbres de una tribu en África. Siempre estaba rodeado de los niños de la tribu, que lo seguían allá dónde fuera quizás por lo llamativo de su blanca piel o por aprovechar de su extraña presencia por no ser muy habitual. El caso es que decidió hacer algo divertido entre ellos, compró dulces en la ciudad, los pusó todos en una canasta y luego colocó la cesta debajo de un árbol.

Llamó a los niños dispuestos para el juego y les explicó que a la voz de “ya” ellos deberían correr hasta aquel árbol y el primero en tomar la cesta sería el ganador y tendría el derecho a comerlos todos él solo.

Los niños fueron colocados en fila, esperando la señal.

Cuando dió la señal… inmediatamente todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos hacia la cesta. Todos ellos se reunieron y comenzaron a dividir los dulces y a comerlos todos jutos felices.

El antropólogo fue a su encuentro y preguntó indignado porqué habían ido todos juntos, si sólo uno pudo haber tenido toda la cesta.

Entonces fue cuando respondieron: “UBUNTU, ¿Cómo uno de nosotros podría ser feliz comiendo todos los dulces si todos los demás estarían tristes? ¿Mejor así, no?”

ubuntu

Leyendo esta maravillosa historia recuerdas la vida de Nelson Mandela. Un vivo ejemplo de unión entre personas luchando por un mismo objetivo común, sean las diferencias que sean las que este grupo de personas tengan. Nada importa, sólo la Felicidad Compartida.

Nelson Mandela explica el concepto de Ubuntu:

La lucha por la diferenciación de los colegios: inteligencia emocional, Escuela Emociona.

Estamos viviendo un periodo convulso en la educación española. Tras años y años de un pésimo trabajo en el campo de la enseñanza del Inglés (y no por culpa únicamente de los colegios y sus profesores, muchas veces el problema proviene de mucho más arriba) se ha decidido que los colegios sean bilingües de la noche a la mañana.

No tengo palabras ante tal “brillante” idea.

Bueno, puede que sí tenga palabras tras tomarme una relaxing cup of cafe con leche.

En mi opinión, nuestra sociedad necesita algo más que el maquillaje de nuestro sistema educativo imponiendo “pseudo” clases en inglés. Nuestros hijos necesitan menos libros y más experiencias (intercambios, viajes, arte y cultura en Versión Original, participar en proyectos internacionales y europeos…). No sólo en el colegio, también en el instituto, en la Universidad.

Nuestros hijos necesitan: Vivir, experimentar, sentir, crear, aprender a descubrir y a ser innovador.

Recuerdo que recientemente me contaron la historia de una niña que le enseñaba a su papá un papel dónde había dibujado un coche.

cocheono

Su papá le felicitó por el dibujo pero como no distinguía muy bien el coche se dispusó a ayudarle a dibujar un coche con sus ruedas, sus ventanas y su tubo de escape. Tras un rato y varios intentos…, lo lograron!! Al menos, el dibujo parecía un coche para el padre!! pero no para la niña que seguía mirando de reojo su primer coche.

cochesociedad

Lo que no sabía el padre es que con ello había coartado la creatividad de su hija. ¿Quién sabe si en el futuro los coches se parecerán más a los primeros garabatos que dibujó la niña?

Desde pequeños estamos limitados bajo los estrictos patrones de lo que la Sociedad dicta: qué es algo y cómo es, sin permitirnos un ápice de duda. Generalizar sobre la Sociedad como si fuera un ente que diga o haga algo es una utopía, pero el conjunto de todos nosotros somos los que no valoramos lo diferente hasta que alguien tiene éxito por ello. Y es cierto, sólo aquellos que se muestran contrarios a los convencionalismos son aquellos emprendedores que destacan revolucionando con sus ideas los mercados (e.g. Steve Jobs, por citar alguno..)

¿dónde está la solución a este pequeño límite que imponemos a nuestros hij@s?

No tengo la solución concreta pero sí conozco de algo que se aproxima. La Inteligencia emocional.

Una persona no sólo es destacable y válida para el mundo de hoy en día por su inteligencia racional. Se requiere que esta persona tenga una serie de habilidades sociales que potencien en su conjunto los conocimientos que atesora. (La mayoría de Directores de RRHH buscan como locos estos detalles en los miles de CV’s que reciben. No sólo buscan talento sino que buscan la persona que lo tenga y lo sepa utilizar).

El éxito futuro de una persona se trabaja desde la infancia y si el éxito (no sólo económico) se alcanza a través del desarrollo de la inteligencia emocional, lo mejor es comenzar a potenciarla desde pequeño.

No es fácil encontrar buenos espacios dónde se trabaje esto desde pequeño. Recientemente, he dado con una propuesta educativa en Zaragoza que potencia las habilidades sociales a través de talleres, sesiones, juegos, etc… también detectan los problemas de aprendizaje y conducta y los atienden en relación directa con los padres. Este trabajo lo desarrollan en la Escuela Emociona. Una propuesta muy innovadora y que tienen instalaciones propias. Como mejor no podré definirla, os dejo su presentación. Fantástica idea!

“Escuela Emociona nace en el año 2012 con la idea común de compartir lo que nuestro propio aprendizaje nos ha permitido experimentar: aprender disfrutando y confiar en la sabiduría de la persona.

Miramos las oportunidades, creemos para crear, sentimos pasión por nuestro trabajo, tomamos riesgo y compromiso, y con esta fuerza hacemos presente Escuela Emociona.

Ofrecemos un espacio donde ser felices aprendiendo. Un espacio de inclusión y de convivencia.

Partimos de una visión integradora de la persona para facilitar su desarrollo cognitivo, emocional y social. Nos basamos en la experiencia de Piaget, Howard Gardner, Humberto Maturana a través de la Kinesiología y coaching educativo.

Gracias a nuestra familia, gracias por ser parte de esta aventura.

Gracias a los padres que cada día confían en nosotras.

Lidia, Noelia y Arancha”

 

Palabra de Galeano

Eduardo Galeano es un escritor uruguayo, gran defensor del pueblo latinoamericano.

Cualquiera de sus obras están cargadas de interesantes aportaciones realizadas desde la visión del pueblo.

Para muchos aspectos de la vida me quedo con ésta que leí en su ensayo “El Subdesarrollo” y que me parece genial:

“Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis.”

(No comments)

Trabajar en equipo

Recientemente escuche asombrado la siguiente afirmación de un entrenador deportivo: “Los hombres necesitan ganar para sentirse bien. Las mujeres necesitan sentirse bien para ganar.”

¿Es esa la gran diferencia entre la actitud ante el trabajo y los retos de hombres y mujeres?

Se dice que, en general, las mujeres se basan en el trabajo en equipo mientras los hombres son más individualistas.

Por mi parte, no me creo las generalidades porque resulta que me he encontrado excepciones para ambos casos. Pero lo cierto es que si me pongo a pensar me causó mayor impacto esa mujer más individualista y ese hombre que trabajaba muy bien en equipo…¿será por qué no era para mi habitual?

Las vueltas que da Ulises

¿Qué le pasa al tal Ulises?

Ulises era un héroe de la mitología griega que, perdido durante muchísimos años (veinte según Homero) en su camino de vuelta a Ítaca, añoraba su tierra de origen pero se veía imposibilitado de volver a ella.

Este personaje da nombre a un famoso síndrome que, de nuevo, vuelve a estar de actualidad en nuestro querido país. El síndrome de Ulises está relacionado con el proceso de migración (de hecho también se conoce como el síndrome del inmigrante) y se caracteriza por un estrés crónico que viene asociado a la problemática de los inmigrantes al afincarse en un nuevo país.

Según el doctor Joseba Achotegui, psiquiatra del SAPPIR y profesor titular de la Universitat de Barcelona, es una situación de estrés límite, con cuatro factores vinculantes: soledad, al no poder traer a su familia; sentimiento interno de fracaso, al no tener posibilidad de acceder al mercado laboral; sentimiento de miedo, por estar muchas veces vinculados a mafias; y sentimiento de lucha por sobrevivir.

Se calcula que en España puede haber unas 800.000 personas afectadas por esta enfermedad.

¿A qué viene todo esto de las vueltas de Ulises?

Es fácil responderlo. El mundo y los países siguen cometiendo los mismos errores, una y otra vez, viviendo por encima de sus posibilidades, haciendo crecer la economía como una burbuja hasta que explota.

Hace más de 150 años, entre 1857 y 1935, más de 2,5 millones de españoles emigraron a Argentina a “hacer las Américas”. Años más tarde, los nietos de áquellos tuvieron que “hacer las maletas” (eso en el mejor de los casos ya que muchos vinieron sin nada más que el billete de ida) y poner rumbo a Europa.

Ahora, España se encuentra en la misma situación, otra vez. Miles de jóvenes (y no tan jóvenes) salen del país en busca de las oportunidades laborales y sueños de prosperidad que aquí ya no pueden encontrar. El país se tambalea entre rescates y mangantes, políticos derrochones y mentirosos (unos y otros),… España vuelve a sus inicios. España, país de playa, fiesta y sol.

Lo que es necesario

Vivimos en un mundo de consumo. Consumismo desmedido, una lucha por tener más de lo necesario, mucho de más cosas, lo mejor y lo último… ¿y eso nos hace más felices? ¿O más esclavos?

Descubro con estupor que hay gente que solicita créditos para pagarse las vacaciones cuando en la realidad están sin trabajo. Se ha perdido el sentido común de antaño y no lo encontraremos si realmente no nos encontramos en serias dificultades económicas. ¿Qué hay de aquella pirámide de Maslow?

Séneca decía que “si el hombre se había provisto contra el frío, el hambre y la sed, el resto era vanidad y exceso”.

Tampoco hay que ser tan drástico, la vida ha cambiado mucho desde la época del romano.

Personalmente, pienso que vivir con cosas que facilitan nuestra vida es cómodo pero el hecho de malgastarlas o cambiarlas cuando todavía son útiles me hacen sentir vergüenza. No es gratificante conocer que el mundo vive en la desigualdad y seguir comportándose de la misma manera sólo por haber tenido un golpe de suerte con el lugar de nacimiento. Hay que aprender a ser feliz con lo necesario.